¿Cómo organizar la heladera para prevenir la contaminación cruzada?

12.09.2026

Abrimos la heladera todos los días sin pensar demasiado en lo que pasa dentro de ella. Guardamos alimentos, acomodamos como podemos y confiamos en que el frío hará el resto.

Sin embargo, la forma en que organizamos los alimentos dentro de la heladera es fundamental para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos (ETA).

Uno de los principales riesgos de una mala organización es la contaminación cruzada, es decir, el paso de microorganismos desde alimentos crudos, como carnes, aves o pescados, hacia alimentos listos para consumir, como ensaladas, frutas lavadas, postres o comidas ya cocidas.

Este tipo de contaminación puede ocurrir, por ejemplo, cuando una bandeja con carne cruda pierde líquidos sobre otros alimentos o cuando almacenamos productos sin una separación adecuada.

Otro aspecto importante es que no todas las zonas de la heladera mantienen la misma temperatura. Algunas son más frías que otras y conocer esta diferencia ayuda a conservar mejor los alimentos y prolongar su vida útil.

¿Cómo organizar correctamente la heladera?

Estante superior

Estantes centrales

Ubicá alimentos, como:

Estante inferior

Cajones inferiores

Ideales para frutas y verduras.

Se recomienda conservarlas limpias y, cuando corresponda, separadas según sus necesidades de conservación.

Puerta de la heladera

Es la zona donde la temperatura cambia con mayor frecuencia debido a la apertura constante.

Por eso, es recomendable guardar allí:

Errores frecuentes

Un dato importante:

La heladera no elimina los microorganismos. Su función es disminuir o detener temporalmente su multiplicación, por lo que una correcta refrigeración siempre debe complementarse con buenas prácticas de higiene y manipulación.

Para pensar...

La próxima vez que abras la heladera, observa cómo están organizados los alimentos. ¿Creés que podrían estar mejor distribuidos para reducir el riesgo de contaminación cruzada?


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