Lavar y desinfectar frutas y verduras ¿Cómo hacerlo de forma segura?

Las frutas y verduras forman parte de nuestra alimentación diaria y son ingredientes habituales en numerosas preparaciones gastronómicas. Sin embargo, antes de consumirlas o utilizarlas en una elaboración, es importante realizar un procedimiento adecuado de lavado y desinfección.
Estos alimentos pueden presentar tierra, suciedad y microorganismos provenientes del suelo, el agua, el transporte y la manipulación. Por eso, incorporar buenas prácticas de higiene durante su preparación es fundamental para reducir los riesgos de contaminación.
¿Por qué es importante lavar y desinfectar frutas y verduras?
Las frutas y verduras frescas pueden transportar microorganismos y otros contaminantes en su superficie. Si no se realiza una higiene adecuada, estos pueden llegar a los alimentos que consumimos o incorporarse a distintas preparaciones. El lavado permite retirar la suciedad visible y las impurezas adheridas mediante la acción del agua potable. La desinfección, por su parte, contribuye a reducir la presencia de microorganismos que pueden permanecer en la superficie.
Es importante comprender que son dos etapas diferentes y que una no reemplaza a la otra.
Paso a paso, cómo lavar y desinfectar frutas y verduras
Para realizar correctamente este procedimiento, es importante respetar cada etapa.
1. Lavado de manos
Antes de comenzar, lavate las manos con agua y jabón. También asegurate de que la bacha, el recipiente y los utensilios que vas a utilizar estén limpios y desinfectados.
2. Lavado de los vegetales
Colocá las frutas y verduras bajo el chorro de agua potable para retirar la tierra y la suciedad. Frotá suavemente su superficie y dejá que el agua arrastre las impurezas.
En el caso de las verduras de hoja, es importante separarlas y lavarlas hoja por hoja.
No utilices detergente ni jabón para lavar frutas y verduras.
3. Preparación de la solución desinfectante
Utilizá únicamente lavandina apta para desinfectar agua, que cumpla con los requisitos correspondientes y cuyas indicaciones permitan este uso.
La cantidad necesaria depende de la concentración de cloro del producto. Por eso, es fundamental revisar el rótulo y medir la dosis indicada, sin calcularla a ojo.
4. Desinfección
Sumergí completamente las frutas y verduras en la solución preparada y dejalas actuar durante el tiempo indicado.
5. Enjuague
Una vez cumplido el tiempo de contacto, retiralas y enjuagalas con abundante agua potable para eliminar los restos de la solución desinfectante.
6. Escurrido y conservación
Dejá escurrir los vegetales y secalos al aire o con papel descartable. Luego, guardalos en recipientes limpios y protegidos dentro de la heladera, según las necesidades de conservación de cada alimento.
Un detalle importante es que, no todas las lavandinas sirven
Uno de los errores más frecuentes es pensar que cualquier lavandina puede utilizarse para desinfectar frutas y verduras.
Esto no es así. Es necesario elegir un producto cuyo rótulo indique que es apto para desinfectar agua y que esté registrado ante la autoridad sanitaria correspondiente.
Además, las cantidades varían según la concentración de cloro del producto.
Como ejemplo, te señalamos las siguientes cantidades por cada litro de agua:
- Lavandina de 25 g de cloro por litro: 5 ml.
- Lavandina de 35 g de cloro por litro: 4 ml.
- Lavandina concentrada de 55 g de cloro por litro: 2,5 ml.
Estas cantidades corresponden al producto y procedimiento especificados en el manual. Siempre se deben verificar las instrucciones del envase antes de utilizarlas.
No utilices lavandinas en gel, perfumadas o con aditivos para este procedimiento.
La higiene también forma parte de la inocuidad
El lavado y la desinfección de frutas y verduras son prácticas importantes para prevenir la contaminación durante la manipulación de alimentos.
En los emprendimientos gastronómicos y en el hogar, estos procedimientos deben incorporarse a las rutinas de trabajo y realizarse de manera ordenada, utilizando agua segura, productos adecuados y elementos limpios.
Recordá que la inocuidad no depende de una sola acción, sino del conjunto de buenas prácticas que aplicamos durante todo el proceso de elaboración.
En C&S Consultora de Bromatología promovemos la incorporación de hábitos seguros para que cada emprendimiento pueda elaborar alimentos con responsabilidad y cuidar la salud de sus consumidores.
